Alemania Comunista protegió a criminales de guerra nazis
Documentos desclasificados por la Oficina Tutelar de Archivos de la STASI de Berlín prueban la hermandad criminal entre el comunismo y el nazismo. La izquierda mundial jamás ha querido reconocer que los crímenes y el genocidio del régimen nazi fueron hechos en nombre del socialismo y por lo tanto le pertenecen.
Pocos saben que en la ciudad de Berlín, capital de Alemania, existe un organismo dependiente del Ministerio del Interior conocido como la Oficina Tutelar de Archivos de la STASI, donde se encuentran custodiados miles de archivos de la STASI, el sanguinario servicio secreto de la extinta Alemania Comunista (RDA).
En estos archivos se encuentran los dossier de decenas de miles de intelectuales, catedráticos, periodistas, políticos y artistas de distintos países del mundo que servían de espías y agentes para la STASI y la ex Unión Soviética, y que en la realidad traicionaban a sus países subvirtiendo la institucional democrática occidental para favorecer el sueño de la dictadura socialista mundial. Es algo parecido a lo que ocurre actualmente con el famoso sueño bolivariano del eje Cuba- Venezuela, donde miles de activistas están subvirtiendo el orden de sus propios países para imponer la nueva dictadura comunista-bolivariana de Hugo Chávez.
En nuestro viaje a Berlín, La Otra Verdad News tuvo acceso a algunos de los archivos secretos de la STASI, donde se encuentra evidencia oficial de cómo la dictadura comunista de la RDA protegió a cerca de 20.000 dirigentes nazis, entre ellos muchos criminales de guerra.
Según estos documentos en la RDA vivieron protegidos por las autoridades comunistas un total de 11.000 antiguos miembros de la policía y comandos especiales nazis -las SD -Sicherheitsdienst-; 8.000 agentes de la Gestapo y 3.000 efectivos de las SS -las Schutztaffel o Guardia Negra de Hitler-.
No es de extrañar que el sistema comunista protegiera a criminales de guerra nazi, desde el momento en que los nazis nacieran como una variación del socialismo alemán (Partido Obrero Nacional Socialista Revolucionario Alemán) y su obsesión antijudía figura entre los objetivos políticos históricos de la izquierda mundial, como quedó registrada, por ejemplo, en el primer manifiesto comunista del cine (el Acorazado Potenkin, donde se declaran que los enemigos de la Revolución Comunista son los judíos, el capitalismo, la policía y las Fuerzas Armadas).
En un registro fílmico de las SS publicado por la BBC de Londres, se muestra un discurso público de Herman Göering -lugarteniente de Adolf Hitler y Jefe de Propaganda del Tercer Reich- donde arenga a la multitud con la siguiente proclama: "El nacional-socialismo es el verdadero socialismo".
La izquierda mundial jamás ha querido reconocer que los crímenes y el genocidio del régimen nazi fueron hechos en nombre del socialismo y por lo tanto le pertenecen.
Pocos saben que en la ciudad de Berlín, capital de Alemania, existe un organismo dependiente del Ministerio del Interior conocido como la Oficina Tutelar de Archivos de la STASI, donde se encuentran custodiados miles de archivos de la STASI, el sanguinario servicio secreto de la extinta Alemania Comunista (RDA).
En estos archivos se encuentran los dossier de decenas de miles de intelectuales, catedráticos, periodistas, políticos y artistas de distintos países del mundo que servían de espías y agentes para la STASI y la ex Unión Soviética, y que en la realidad traicionaban a sus países subvirtiendo la institucional democrática occidental para favorecer el sueño de la dictadura socialista mundial. Es algo parecido a lo que ocurre actualmente con el famoso sueño bolivariano del eje Cuba- Venezuela, donde miles de activistas están subvirtiendo el orden de sus propios países para imponer la nueva dictadura comunista-bolivariana de Hugo Chávez.
En nuestro viaje a Berlín, La Otra Verdad News tuvo acceso a algunos de los archivos secretos de la STASI, donde se encuentra evidencia oficial de cómo la dictadura comunista de la RDA protegió a cerca de 20.000 dirigentes nazis, entre ellos muchos criminales de guerra.
Según estos documentos en la RDA vivieron protegidos por las autoridades comunistas un total de 11.000 antiguos miembros de la policía y comandos especiales nazis -las SD -Sicherheitsdienst-; 8.000 agentes de la Gestapo y 3.000 efectivos de las SS -las Schutztaffel o Guardia Negra de Hitler-.
No es de extrañar que el sistema comunista protegiera a criminales de guerra nazi, desde el momento en que los nazis nacieran como una variación del socialismo alemán (Partido Obrero Nacional Socialista Revolucionario Alemán) y su obsesión antijudía figura entre los objetivos políticos históricos de la izquierda mundial, como quedó registrada, por ejemplo, en el primer manifiesto comunista del cine (el Acorazado Potenkin, donde se declaran que los enemigos de la Revolución Comunista son los judíos, el capitalismo, la policía y las Fuerzas Armadas).
En un registro fílmico de las SS publicado por la BBC de Londres, se muestra un discurso público de Herman Göering -lugarteniente de Adolf Hitler y Jefe de Propaganda del Tercer Reich- donde arenga a la multitud con la siguiente proclama: "El nacional-socialismo es el verdadero socialismo".
La izquierda mundial jamás ha querido reconocer que los crímenes y el genocidio del régimen nazi fueron hechos en nombre del socialismo y por lo tanto le pertenecen.

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